Después de tener tres hijos, de levantar el día a día de su casa y de muchos tiempos de felicidad, Chus quiso hacer algo especial el día en el que decidió casarse por todo lo alto con el que había sido el compañero de su vida y padre de Álvaro, Marta y María. Para ello, ambos encargaron un BrocMantel, unos BrocGemelos y un BrocAnillo cuyas ilustraciones iban a correr a cargo de los pequeños de la casa. La temática de los dibujos no podía ser otra: la boda de papá y mamá. Álvaro, de 8 años, optó por un fondo de rayas, una novia con un vestido florido y un novio con un chaqué y un sombrero de copa.
Érase una vez, en una galaxia muy muy lejana... donde la mente de un niño viaja en sueños fabulando historias en naves espaciales, cohetes, asteroides, planetas, estrellas y mundos remotos. Domé, como si de La Guerra de las Galaxias se tratara, viaja a bordo de su propio Halcón Milenario dibujando su propia historia allí donde se le ocurre. Sus historias, plagadas de aventuras, color y un torrente de imaginación ilustraron una valiosa camiseta que lucía a todas horas.
Pero el paso del tiempo hizo que esta preciada prenda quedara gastada y desdibujada, por lo que Markus, papá de Domé, pensó que la mejor manera de sorprender a su hijo sería a través de MrBroc y de los BrocCojines. La tarea no fue difícil, ya que Markus guardaba una fotografía de la camiseta de Domé y sólo este dibujo nos sirvió para diseñar un BrocCojín Seventy que iba a convertirse en el inesperado regalo de su noveno cumpleaños.